//Lista la XXVIII Procesión de Viernes Santo

Lista la XXVIII Procesión de Viernes Santo

-Viernes 19 de abril, 11:30 horas Catedral de Puebla.

-El Niño Doctor de Tepeaca, iniciará la Procesión.

Todo listo para llevar a cabo la XXVIII Procesión de Viernes Santo este viernes 19 de abril de 2019, a las 11:30 horas en la Catedral de Puebla.

La Mtra. Ruth Román Cornejo, Presidenta del Comité Organizador agradeció a todas las organizaciones e instituciones, así como templos y personas voluntarias que se encuentran participando en la organización de la XXVIII Procesión de Viernes Santo que se llevará a cabo el próximo 19 de abril a las 11:30 horas en la Catedral de Puebla

Dijo que la Procesión de Viernes Santo debe ser un espacio de reflexión para las personas, “es una oportunidad para abrir el corazón y solidarizarse con los que menos tienen, de expresar su fe y de caminar juntos acompañando a Jesús”.

En conferencia de prensa se reunieron los miembros del Comité organizador de la Procesión de Viernes Santo, el Arqueólogo Eduardo Merlo Juárez, representante de la imagen del “Señor de las Maravillas” del Templo de Santa Mónica; Mtro. Carlos Castro Mendoza, Coordinador de Logística del Comité Organizador de la Procesión de Viernes Santo; el Pbro. Sergio Valdivia Bermúdez representante de la Arquidiócesis de Puebla; la Mtra. Ruth Román Cornejo, Presidenta del Comité Organizador, asimismo se contó con la presencia del Padre Vicente Díaz Santiago, Vicerrector del Santuario del Niño Doctor de Tepeaca y del Padre Pedro Sánchez, Párroco del Templo de Analco

En su intervención el Pbro. Sergio Valdivia Bermúdez, enfatizó que la Procesión de Viernes Santo llama más la atención que el mismo desfile del 5 de mayo; de igual forma, señaló que el Arzobispo de Puebla, Mons. Víctor Sánchez Espinosa, ha pedido que se incluya una imagen más a la Procesión que es la del Niño Doctor de Tepeaca, quien encabezará el inicio de este caminar por las principales calles de Puebla.

El Arqueólogo Eduardo Merlo, refirió que en los 28 años de la Procesión de Viernes Santo, intervendrán 7 imágenes, 6 que procesionan y una que preside, (Cristo de la Expiración, del templo del Carmen) además habló de la historia de cada una de las imágenes.

Enfatizó que se espera la participación de más de 160 mil personas durante la XXVIII Procesión de Viernes Santo, con lo cual sigue siendo una de las más concurrida y nutrida del país, además de ser una de las más fuertes del Continente Americano.

La Procesión de Viernes Santo en Puebla, tiene su origen en una antigua tradición que se instauró desde la época virreinal y que se llevó a efecto hasta mediados del S. XIX.

Fue en el año de 1992 cuando se revivió esta importante y fervorosa tradición para recorrer así algunas de las principales calles del Centro Histórico.

En su intervención el Mtro. Carlos Castro Mendoza, Coordinador de Logística del Comité Organizador de la Procesión de Viernes Santo, subrayó que el Niño Doctor de Tepeaca estará llegando a la ciudad de Puebla alrededor de las nueve de la mañana y será acogido en el templo de la Compañía, junto al edificio Carolino, desde donde saldrá en procesión para llegar a la Catedral de Puebla a las 11:40 de la mañana e incorporarse con el resto de las imágenes.

El Mtro. Castro Mendoza reiteró que el año pasado se registró una asistencia aproximada de 160 mil personas a la Procesión, lo cual la hace una de las procesiones más grandes de México y América Latina y ahora, con la devoción que también le tienen al Niño Doctor Tepeaca, pensamos que se va a sumar una gran cantidad de gente a dicha Procesión de Viernes Santo.

Mientras que el Padre Vicente Díaz Santiago, Vicerrector del Santuario del Niño Doctor de Tepeaca, aseveró que se espera que cerca de mil personas vengan acompañando al Niño Doctor en su trasladado de Tepeaca a la ciudad de Puebla y que se unirán a las personas que ya se encuentran en capital poblana.

De igual forma, habló de la historia del Niño Doctor y que el próximo 30 de abril se festeja las fiestas patronales en Tepeaca.

La “nueva tradición”, ha procurado mantener elementos esenciales de aquella que le dio origen, y en la que participaban fastuosamente las iglesias, templos conventuales de religiosas y hasta capillas del centro de la Angelópolis.

La solemne Procesión tiene por supuesto, las imágenes procesionales de Cristo en su camino al calvario y de la Virgen Dolorosa, cinco bellas esculturas que son llevadas en andas por sus grupos de porteadores muy bien preparados, así como los grupos de tamborileros y matraqueros que marcan el paso de la procesión, las bandas de música que acompañan al cortejo, los niños vestidos de angelitos, las congregaciones de católicos y por supuesto todos los fieles y visitantes que se suman al evento.

La Procesión se ha llegado a consolidar como una de los más importantes actos espirituales y culturales de la Angelópolis y del país, pero a diferencia de otras grandes procesiones que se llevan a cabo en otras ciudades de la República Mexicana, en ella la enorme cantidad de gente que asiste, participa procesionando dentro de los cortejos que llevan a las imágenes y que son encabezadas por el Excmo. Sr. Don Víctor Sánchez Espinosa, Arzobispo de Puebla, así como por los párrocos y capellanes de los templos y grupos participantes.

Las imágenes, y grupos procesionantes se reúnen alrededor de las 11:30 horas en el atrio de la Basílica Catedral, desde donde, después de una breve reflexión, inician su recorrido por las principales calles del Centro Histórico y hacer un alto y una segunda reflexión en las afueras del Templo de Nuestra Señora de Guadalupe y después de continuar la procesión, culminarla a las 15:00 horas nuevamente en el atrio de la Catedral de Puebla con la impartición de la Bendición Papal que permite ganar la Indulgencia Plenaria a los participantes en ella.

Momentos trascendentales de la Semana Mayor son, el Domingo de Ramos en que tiene lugar una procesión en la cual los fieles enarbolan palmas o ramos que son bendecidos y que recuerdan la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén.

El Martes Santo tiene lugar en la Catedral la Misa de consagración del Crisma y Óleo para los enfermos, presidida por el Sr. Arzobispo, acompañado de la mayoría de los presbíteros de la arquidiócesis, quienes renuevan sus votos.

El Jueves Santo tiene lugar la ceremonia de Lavatorio de los pies, en la cual el Sr. Arzobispo en la Catedral y los párrocos en sus sedes, lavan los pies a doce fieles en recuerdo de cuando el Señor lo hizo con sus discípulos. Después la liturgia de Institución de la Eucaristía. Esto último ha dado lugar a la tradición llamada: “La visita de las siete casas”.

El Viernes Santo se recuerdan los momentos más dramáticos de la Pasión de Cristo, desde el huerto de Getsemaní, pasando por Caifás, Herodes y Pilatos hasta culminar en el Monte Calvario con la Crucifixión y muerte de Jesús, y luego el descendimiento y puesta en el sepulcro.

La devoción cristiana fue organizando desde la Edad Media una serie de ejercicios piadosos relacionados con el templo. Los más importantes llevaban a los fieles a peregrinar hasta los Santos Lugares en Jerusalén, para seguir la Vía Dolorosa, esto es, el camino que desde el Pretorio de Pilatos hasta el Gólgota recorrió Cristo para redimirnos.

Ante la dificultad de peregrinar tan lejos, se recrearon cortejos o caminatas locales con el tema pasionario, llevando imágenes acordes al suceso. Surgieron así las procesiones, palabra que viene del latín: pro sequor que significa “ir en pos” o “seguir a alguien”.

Es el origen de estas devociones que se dan en todo el orbe cristiano, y que en algunos países han tomado gran importancia por su espectacularidad, motivando la presencia de cristianos propios y ajenos. Quizá las más famosas sean las de España, independientemente de otras muchas que tienen lugar tanto en América como en Asia y otras partes del mundo.

En Puebla los franciscanos organizaron desde el siglo XVI estas manifestaciones piadosas, como se aprecia en las pinturas al fresco de Huejotzingo o Huaquechula. La Angelópolis tuvo un complicado sistema de procesiones de Semana Santa que, como en España ocupaban todo el tiempo, de Domingo de Ramos a Domingo de Pascua, luciendo en espectaculares andas a las imágenes pasionarias más veneradas.

La tradición se interrumpió violentamente en 1861 por efecto de las Leyes de Reforma, olvidándose poco a poco hasta prácticamente perderse por completo. Fue hasta 1992 cuando un grupo de devotos promovió reiniciar una procesión piadosa, limitándose al Viernes Santo, involucrando a varios templos y parroquias, con la anuencia y total apoyo del Arzobispado. Surgió así renovada, la actual procesión a la cual se denominó: “Siguiendo a Cristo en torno a nuestro Pastor”, dado que es el propio Sr. Arzobispo quien la encabeza.

Desde el inicio de esta nueva etapa se decidió que únicamente cinco imágenes fueran cargadas en el cortejo, dos de la Virgen María y tres de Jesucristo. Las dos marianas aluden al momento dramático, pues son la Virgen Dolorosa y la Virgen de la Soledad y las otras de Jesús cargando la cruz a cuestas.

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