//La capacitación en el uso del acervo Conricyt es fundamental para enriquecer el trabajo científico: Rector Alfonso Esparza

La capacitación en el uso del acervo Conricyt es fundamental para enriquecer el trabajo científico: Rector Alfonso Esparza

  • La BUAP es sede de las Jornadas de Capacitación del Consorcio Nacional de Recursos de Información Científica y Tecnológica

Al inaugurar las Jornadas de Capacitación del Consorcio Nacional de Recursos de Información Científica y Tecnológica (Conricyt), con sede en la BUAP, el Rector Alfonso Esparza Ortiz celebró su objetivo: difundir la riqueza del repositorio del consorcio, el cual cuenta con 69 plataformas de editoriales y proveedores de información en línea, para que sea plenamente utilizado por la comunidad científica, en proyectos e investigaciones.

         En ese sentido, continuó, la capacitación resulta relevante al favorecer el mejor aprovechamiento de las 14 mil revistas científicas, 121 mil libros electrónicos y 130 bases de datos de este acervo, así como apoyar a los académicos en los procesos de publicación. “Queremos asegurar que todos tengan un acercamiento sencillo y eficiente a este cúmulo de fuentes, para que enriquezcan su trabajo”, subrayó, en la Biblioteca Central Universitaria.

          Acompañado de la coordinadora General de Conricyt, Margarita Ontiveros y Sánchez de la Barquera, el Rector de la BUAP afirmó que este repositorio que abarca las siete áreas de conocimiento, es una herramienta para hacer viable los propósitos de visibilidad internacional, desarrollar ciencia de calidad y mantener el compromiso con las comunidades.

          “Para que un acervo cumpla con su propósito es indispensable ponerlo al alcance de quienes lo necesitan”, recalcó. Por ello, reconoció la presencia de docentes, científicos, estudiantes y bibliotecarios, quienes asumen el reto de aprovechar las plataformas del Conricyt, ya que esta jornada ofrece mejorar sus habilidades y competencias, durante los tres días programados.

            El Rector Alfonso Esparza Ortiz concluyó su participación refiriéndose a las iniciativas que la Universidad promueve en torno al uso ético de la información: “Planteamos el respeto a la propiedad intelectual e industrial como una política de integridad académica, que también considera el acceso abierto a la producción científica institucional, a fin de desarrollar en los usuarios habilidades en el uso y la gestión de los acervos”.

            En su intervención, la coordinadora General de Conricyt comentó que el consorcio, con siete años de existencia, cuenta hoy con más de 300 instituciones asociadas, muchas de ellas aportantes, lo que fortalece su financiamiento. Actualmente invierte arriba de 60 millones de dólares en información científica. Esto obliga al consorcio a ofrecer otro tipo de servicios, no solo facilitar información.

          Entre estas actividades adicionales están las jornadas de capacitación. “Teníamos que ir más allá: hemos cambiado el modelo para trabajar sobre los contenidos de información con los investigadores, para que sepan cómo construir artículos. La otra parte del modelo está orientada al personal de bibliotecas. En el esquema ‘formación de formadores’, los ayudamos a trabajar con la información científica digital, para que a su vez auxilien a académicos y estudiantes en la búsqueda de información”, explicó.

          Finalmente, Ontiveros y Sánchez de la Barquera sostuvo que el tercer bloque de capacitación está orientado a los académicos, para ayudarlos a incorporar información reciente dentro de su bibliografía básica y complementaria. “En la medida que investigadores y académicos utilicen la información, los estudiantes lo harán. Tenemos que cambiar los hábitos de uso”, comentó.

           Y es que la representante de Conricyt lamentó que el número de quienes usan la información científica del consorcio es aún pequeño. “Las instituciones tenemos una gran responsabilidad por incrementar la cifra, de promover su uso para una mayor calidad de información y, por tanto, de educación e investigación, lo que redituará en el posicionamiento de México como un gran productor de ciencia, no solo en números, sino en calidad”.